El origen de XRP: la historia real (y las teorías) detrás del tercer criptoactivo por capitalización

Pocas historias dentro del mundo cripto generan tanto debate como el origen de XRP. Mientras la mayoría de los inversores conoce a Ripple como la empresa detrás de uno de los tokens más negociados del mercado, muy pocos saben que sus raíces se remontan a 2004, cinco años antes de que naciera Bitcoin. Entender el origen de XRP no es solo un ejercicio de curiosidad histórica: ayuda a comprender por qué este proyecto ha tejido, a lo largo de dos décadas, una red de conexiones con bancos centrales, reguladores y figuras del ámbito de la seguridad nacional estadounidense que no tiene equivalente en el resto del sector.

En este artículo vamos a reconstruir esa historia con una regla clara: lo que está documentado se presenta como hecho, y lo que forma parte de una teoría —por interesante que resulte— se identifica como tal. Esa distinción es, precisamente, lo que suele faltar en gran parte del contenido que circula sobre este tema.

Antes de Bitcoin: el precedente olvidado de 2004

Casi todo el mundo sitúa el nacimiento del dinero digital descentralizado en 2009, con la publicación del whitepaper de Bitcoin. Sin embargo, el origen de XRP como concepto tiene un antecedente cinco años anterior.

En 2004, el desarrollador canadiense Ryan Fugger diseñó un sistema llamado RipplePay, pensado para permitir transferencias de valor entre particulares sin depender de intermediarios bancarios. Este dato está fechado y documentado, no es objeto de discusión.

Lo que sí genera debate es cuánto de aquella idea original sobrevivió en el proyecto que conocemos hoy. El propio David Schwartz, cofundador y CTO de Ripple, ha aclarado públicamente que el sistema de Fugger era técnicamente distinto: no utilizaba blockchain ni un token nativo, y no debería considerarse el nacimiento real de XRP. Es un matiz importante que conviene tener presente antes de dar por buena cualquier narrativa que presente RipplePay como el «primer XRP».

De un hilo en un foro a OpenCoin: cómo nació realmente el XRP Ledger

La versión oficial —y verificable— es la siguiente. En 2011, el ingeniero Jed McCaleb, que años más tarde fundaría Stellar, abrió un hilo en el foro BitcoinTalk titulado «Bitcoin without mining», en el que planteaba una alternativa al minado tradicional. A partir de esa conversación técnica, McCaleb contactó con el empresario Chris Larsen y con el criptógrafo David Schwartz.

Junto a un cuarto nombre, Arthur Britto, el equipo desarrolló la tecnología que en 2012 se lanzó bajo el nombre de OpenCoin, la compañía que con el tiempo se transformaría en Ripple Labs, y cuya red distribuida es lo que hoy conocemos como XRP Ledger (XRPL).

Cuatro personas, un protocolo de consenso sin minería y una empresa que, más de una década después, sigue siendo una de las más influyentes del sector cripto. Hasta aquí, todo el relato está respaldado por registros públicos, repositorios de código y declaraciones de los propios fundadores.

Los currículums que alimentan la teoría de una conexión con inteligencia

Aquí es donde el origen de XRP empieza a mezclarse con la especulación, aunque sobre una base de datos reales.

Antes de convertirse en CTO de Ripple, David Schwartz trabajó como contratista para la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos), colaborando en la integración de software de red con infraestructura de seguridad y clave pública. Esto es un hecho verificable. Lo que no está probado es que ese trabajo tuviera relación alguna con el diseño posterior del XRP Ledger; el propio Schwartz ha descrito esa etapa como puramente técnica, de integración de sistemas, sin acceso a inteligencia clasificada.

A esto se suma otro dato real: Ripple contó entre sus primeros inversores con Founders Fund, el vehículo de capital riesgo cofundado por Peter Thiel, quien también fundó Palantir, una compañía de análisis de datos masivos que en sus primeros años recibió financiación de In-Q-Tel, el brazo de capital riesgo de la CIA.

Es importante ser precisos: que estos nombres y empresas estén conectados entre sí no demuestra que exista un plan coordinado detrás del origen de XRP. Son piezas verificables por separado que la comunidad ha ido uniendo para construir una narrativa. Sumar datos ciertos no equivale automáticamente a una conclusión probada, y esa es la trampa habitual de cualquier teoría de este tipo.

El puente institucional: de asesor de Ripple a vicepresidente de la Reserva Federal

Más allá de la tecnología, existen vínculos documentados entre Ripple y el poder político y financiero estadounidense.

Michael Barr formó parte del Consejo Asesor de Ripple entre 2015 y 2017. Años después, el Senado de Estados Unidos lo confirmó como vicepresidente de supervisión de la Reserva Federal, el cargo encargado precisamente de vigilar al sistema bancario del país. Se trata de un caso clásico de lo que en el mundo financiero se conoce como «puerta giratoria»: personas que pasan de asesorar a una empresa a regular después el sector en el que esa empresa opera. No es exclusivo de Ripple, pero cuando el nombre coincide en ambos lados de la puerta, alimenta inevitablemente la teoría.

Ripple National Trust Bank y la expansión de FedNow: el dato más reciente

Si algo distingue el origen de XRP de otros proyectos cripto es que sus vínculos institucionales no se han quedado en el pasado, sino que se han intensificado en los últimos meses.

En diciembre de 2025, Ripple obtuvo la aprobación condicional para operar como Ripple National Trust Bank, en el marco de una nueva normativa de la Oficina del Interventor de la Moneda (OCC) que permite a los bancos fiduciarios con aprobación condicional operar con más margen dentro del sistema bancario estadounidense. Ese mismo mes de abril de 2026, la Reserva Federal propuso ampliar FedNow, su sistema de pagos instantáneos, para permitir que bancos y cooperativas de crédito utilicen intermediarios en la parte internacional de una transacción.

Algunos medios especializados han vinculado directamente el Interledger Protocol de Ripple con el motor técnico de FedNow. Es importante aclarar que esta afirmación no está confirmada por ningún comunicado oficial de la Reserva Federal, por lo que debe tratarse como una teoría en circulación y no como un hecho consumado.

ISO 20022: ¿el nuevo lenguaje de los bancos centrales?

Otro pilar habitual en las narrativas sobre el origen de XRP es su relación con el estándar ISO 20022. En 2020, Ripple se convirtió en miembro de pleno derecho del Comité de Estándares ISO 20022, la primera empresa centrada en tecnología blockchain en sentarse en esa mesa junto a bancos centrales, SWIFT y Visa.

Aquí conviene un matiz que se pierde con frecuencia: que Ripple forme parte de ese comité no significa que el token XRP esté certificado bajo ISO 20022. El estándar se aplica a los protocolos de mensajería financiera, no a las criptomonedas en sí. Lo que sí es cierto es que RippleNet utiliza mensajería compatible con ISO 20022 para liquidar operaciones a través del XRP Ledger, lo que refuerza su papel como infraestructura de conexión entre el sistema bancario tradicional y los rieles blockchain.

La teoría de la deuda de Estados Unidos: ¿cuadran los números?

La versión más extrema de la teoría sobre el origen de XRP sostiene que el proyecto fue concebido como una herramienta para aliviar la deuda de Estados Unidos, que actualmente ronda los 39,2 billones de dólares.

Vale la pena hacer el ejercicio con números reales, sin caer en predicciones de precio. La tesorería de Ripple mantiene alrededor de 37.700 millones de XRP. Si se intentara cubrir el total de la deuda estadounidense únicamente con el valor de esa reserva, el token tendría que cotizar en niveles muy alejados de cualquier escenario de mercado actual —del orden de varios cientos de veces su valor presente—. Esto no es una previsión ni una recomendación, simplemente una comprobación aritmética que muestra que, con los datos disponibles hoy, esa parte concreta de la teoría no se sostiene desde el punto de vista del precio.

Donde sí hay una base más sólida es en el terreno de la infraestructura: la red de tesorería de Ripple declaró en 2026 estar conectada a más de 13.000 bancos, aunque gran parte de ese alcance se apoya todavía en rieles bancarios tradicionales y no exclusivamente en el XRP Ledger.

Hechos verificables frente a teoría: cómo leer esta historia con criterio

Repasar el origen de XRP deja una lección más útil que cualquier titular llamativo: es perfectamente posible que todos los datos de una historia sean ciertos y, aun así, la narrativa que los conecta no esté demostrada. Fechas, currículums, inversiones y aprobaciones regulatorias son hechos verificables de forma independiente. La existencia de un plan coordinado detrás de todos ellos es, hoy por hoy, una teoría sin confirmación oficial.

Para cualquier persona interesada en el ecosistema XRP, la recomendación práctica es separar ambos planos: seguir de cerca los hechos regulatorios y de adopción institucional —que son medibles y tienen impacto real en el proyecto— y tratar las teorías sobre su origen como lo que son, hipótesis interesantes que merecen curiosidad, pero no certeza.

Conclusión

El origen de XRP combina elementos perfectamente documentados —su nacimiento técnico en 2011-2012, su evolución hacia RippleNet, su papel en comités de estandarización financiera y sus recientes movimientos regulatorios en Estados Unidos— con una capa de especulación que resulta difícil de descartar del todo, precisamente porque se apoya en datos reales. Comprender esta historia con rigor, distinguiendo lo probado de lo teórico, es la mejor herramienta para cualquier inversor que quiera formarse una opinión propia sobre el papel que XRP puede llegar a jugar dentro del sistema financiero global.


Este contenido tiene fines informativos y educativos, y no constituye asesoramiento financiero. Invertir en criptomonedas y otros mercados financieros implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital invertido. Realiza siempre tu propia investigación antes de tomar decisiones de inversión.